31 de mayo de 2012

Crítica: Blancanieves y la leyenda del cazador

BLANCANIEVES Y LA LEYENDA DEL CAZADOR



Título Original: Snow White and the Huntsman Director: Rupert Sanders Guión: Evan Daugherty y Hossein Amini Música: James Newton Howard Fotografía: Gonzalo F. Berridi Interpretes: Kristen Stewart, Charlize Theron, Chris Hemsworth, Sam Claflin, Ray Winstone, Ian McShane, Eddie Izzard, Bob Hoskins, Toby Jones, Nick Frost Distribuidora: Universal Fecha de Estreno: 01/06/2012

JESUCRISTA SUPERSTAR

Desde que Glee pusiera de moda los mash-up el mundo se ha sumido en una ola de caos y terror horrible, ya no sólo en el mundo de la música es licito mezclar todo, vamos, que puedes mezclar a Daddy Yankee con Los Beatles y habrá gente que pensará que eso es un gran tema y todo un prodigio. Esto ha llegado al mundo del cine, unos lumbreras han pensado que está bien mezclarlo todo y que el resultado fluya, así ésta nueva adaptación de Blancanieves, que nada tiene que ver con la fresca y divertida versión de Tarsem, resulta un pastiche de tantas cosas que acaba siendo un producto carente de ninguna identidad. En Blancanieves encontramos toneladas, de referencias/homenajes/plagios que nos es costoso hasta identificar todos, desde las más evidentes películas de carácter épico como El Señor de los Anillos o 300, a la serie de televisión Juego de Tronos, la película anime La Princesa Mononoke e incluso una protagonista que nos recuerda en exceso a una versión feminista del mismo Jesucristo, con rezos, andares por encima del agua y resurrecciones incluidas y es que al fin y al cabo, como Neo, ella también es la elegida.

La historia de Blancanieves todos la conocemos, hay menos variaciones aquí que en la versión que hiciera Tarsem, esto también es un hándicap, por que en aquella el enfrentamiento entre la malvada bruja (aquella hilarante Julia Roberts que si el mundo fuera justo el año que viene se llevaría una nominación al Oscar) y Blancanieves no venía justificado por una simple cuestión de quien era la más bella del reino, algo que en la versión de Disney se podía justificar, pero que a estas alturas peca de ser excesivamente frívolo y ridículo el ver a dos tigresas luchando entre ellas por el único motivo de un concurso de belleza.


El prólogo es sin duda la mejor parte de la película, de hecho las intenciones que en él se muestran son muy distintas a lo que luego llegarán, pero una buena planificación ayudada de una portentosa voz en off como un recurso muy acertado ayudan a meter al espectador en una apasionante historia de amores y traiciones (quitando algún detalle un poco estúpido que dejan caer), pero todo se desmorona con Blancanieves huyendo de las garras de una bruja que a partir de ahí sólo empieza a dar gritos y a pasarse de lo lindo, incluyendo un cuasi orgasmo al más puro estilo de Meg Ryan en Cuando Harry encontró a Sally, pero nunca llegando al divertido histrionismo de Julia Roberts. Pero aún así la sobreactuación de Charlize Theron es más grata que el aburrido soserío que tienen Kristen Stewart y Chris Hemsworth, ya que apenas podemos disfrutar de todo el talento que hay reunido en la figura de los enanitos al encontrarte estos desaprovechados al máximos, y es que carecen de cualquier identidad individual y sólo funcionan como grupo conjunto en contadas ocasiones.

Pero el mayor problema de esta Blancanieves, por encima de todos los ya expuestos es que aburre una barbaridad. No sirve de nada el ser todo un prodigio técnico, tener una fotografía maravillosa, unos efectos especiales de lo más virtuosos y un esplendido vestuario cuando la película provoca una escalofriante media de bostezos durante toda su parte central, y ni siquiera se recupera con su épico final, comenzado por un monólogo de la Stewart (en serio, ¿alguien la cree capaz de liderar a un ejército?) para terminar con las mismas secuencias a cámara lenta manidas hasta la extenuación en todas las películas de carácter épico, algo que cansa ya no sólo por lo repetitivo, si no también por lo excesivamente evidente que resulta una selección de tomas como las que aparecen en la parte final de la película.

No es esta Blancanieves una película horrible, ya que es cierto que tiene poderío visual suficiente para resultar mínimamente interesante sobre todo teniendo en cuenta que en ningún momento llega a resultar excesivamente ridícula (más allá de su premisa y de una Charlize Theron arrastrándose por el petróleo), pero se antoja demasiado poco para una historia tan sosa como su protagonista y que se toma excesivamente en serio para lo que es el resultado final. La película es incapaz de resultar mínimamente interesante ni de aportar una visión realmente nueva a la historia que ya todos conocemos, bueno, sí, podemos interpretarla como la versión femenina de la historia de Jesucristo, toda una Jesucrista Superstar, pero eso ya es otro cuento.

30 de mayo de 2012

Crítica: Miel de Naranjas

MIEL DE NARANJAS




Título Original: Miel de naranjas Director: Imanol Uribe Guión: Remedios Crespo Casado Música: Nuno Malo Fotografía: Gonzalo F. Berridi Interpretes: Iban Garate, Blanca Suárez, Karra Elejalde, Eduard Fernández, Carlos Santos, Nora Navas, Ángela Molina, Jesús Carroza, Fernando Soto, Barbara Lennie Distribuidora: Alta Films Fecha de Estreno: 01/06/2012

Otra de la guerra civil

El cine de la posguerra ya es un género caduco, no hay nada interesante que decir, los realizadores españoles deberían de darse cuenta de esto como en su día los americanos se dieron cuenta de que ya no había nada más que contar de Vietnam. A veces te puede surgir una buena historia, como ocurría con la reciente Pa Negre, pero son casos demasiados aislados como para tener que volver continuamente a ella contando una y otra vez historias que por mucho que insisten en cambiar matices y en vendérnoslas como distintas, siguen pareciendo excesivamente manidas, como si ya te lo hubieran contado mil veces, el evidente partidismo de la mayoría de estas producciones (con alguna honrosa excepción como la reciente Silencio en la nieve) tampoco ayuda a quitar esa sensación de que ya está todo contado, por que siempre los villanos serán los mismos y los héroes los otros, y por mucho que se intente en ocasiones, como hace Uribe, humanizar a los personajes por encima de sus ideologías, las tendencias políticas de los firmantes acaban siendo excesivamente evidentes y sobreponiéndose a sus intenciones.

Miel de Naranjas nos lleva a la Andalucía de los años 50, Enrique es un joven que está haciendo el servicio militar en un juzgado, allí y a la vista de todas las injusticias de las que es testigo por el carácter de un juez muy severo, se ve arrastrado a una comunidad comunista clandestina. Una trama que da pie a formar una historia casi de espionaje, Uribe se empeña por ello incluso en darle una estética de cine noir que por desgracia no la favorece en absoluto por que se encuentra fuera de lugar y la plástica de la película resulta demasiado artificial y es que partiendo de esta idea y habiendo desarrollado todo de una manera bastante más competente quizá podría haber llegado a haber un resultado bastante más interesante, pero lo peor de Miel de Naranjas es que a los cinco minutos te las ha dejado de creer y da igual lo que hagan que no hay forma de creerte lo que ahí están contando, lo que además también que su visionado resulte como una tortura eterna que parece que nunca va a terminar.


Y es imposible de creer por que todo está excesivamente estereotipado, siendo todo terriblemente exagerado y por momentos hasta absurdo y plástico, eran varias las risas que se escuchaban en la sala en momentos verdaderamente sonrojantes, pero cuando más se corona la película es con uno de sus planos finales y que posiblemente sea uno de los más ridículos que jamás se han filmado en este país. Tan sólo los actores parecen no sobrar demasiado con la excepción del debutante Iban Garate, un tipo con ningún tipo de carisma y que se tira toda la película poniendo cara de pena para mayor irritación del espectador, pero es la única piedra negativa de un reparto donde brilla especialmente un portentoso Karra Elejalde.

Nada suscita mi atención en esta película, la historia de amor está llevada de una forma nefasta, no hay lugar para las sorpresas cuando el guión trata de meter algún giro inesperado y todo resulta tan excesivamente trillado que por más que intente sobrepasar ese muro que aparece desde su inicio para entrar en ella no puedo conseguirlo y no puedo dejar de mirar el reloj continuamente para ver cuando terminara el suplicio que me supone el visionado. Lejos muy lejos queda el Imanol Uribe que otrora tenía historias interesantes que contarnos. Digan lo que digan, Miel de Naranjas es OTRA PELÍCULA SOBRE LA GUERRA CIVIL.

29 de mayo de 2012

Crítica: ¡Por fin solos!


¡POR FIN SOLOS!




Título Original: Darling Companion Director: Lawrence Kasdan Guión: Lawrence Kasdan y Meg Kasdan Música: James Newton Howard Fotografía: Michael McDonough Interpretes: Diane Keaton, Kevin Kline, Elisabeth Moss, Dianne Wiest, Richard Jenkins, Mark Duplass, Sam Shepard, Ayelet Zurer Distribuidora: DeaPlaneta Fecha de Estreno: 01/06/2012

¿DÓNDE ESTARÁ MI PERRO?

Casi diez años ha tardado Lawrence Kasdan en volver a ponerse tras las cámaras tras dirigir aquella aberración que era Dreamcatcher y ha vuelto para dirigir eso que tan bien sabe hacer, explorar en las vidas de varias personas que están en un momento trascendental de su vida, además, volviendo a lo que hiciera en Reencuentro, a recluirles en una casa durante unos días para tratar la historia de una perdida. Pero en aquel caso Kasdan era un treintañero mucho más soñador y con una perspectiva de vida muy diferente a la que tiene ahora, el hecho de crecer no le ha hecho volverse más reflexivo recapitulando toda una vida, si no que le ha convertido en un abuelo dominguero, de esos que se pasan el día paseando y jugando a la petanca, y a través de eso el resultado es que Por fin solos es una película de abuelos, una dramedia muy agradable de ver, pero totalmente intrascendente.

Como en Reencuentro aquí Kasdan también lidia con dos perdidas, por un lado la inevitable que llega con la edad, si allí trataba la marcha de la juventud y la necesidad de madurar definitivamente, aquí reflexiona sobre la marcha de los hijos y el volver a estar solos (En lo curioso del título español  es que los personajes nunca están solos). La segunda es una perdida más física, si allí lo que daba pie a la historia era la muerte de un compañero de juventud, aquí es la pérdida de un perro, que en un gesto de puro romance, es también el que une a esa familia en el mismo momento en el que se comienza a pasear. Pero realmente es hasta ahí dónde llegan las similitudes entre ambas películas, y es que lo que allí Kasdan investigaba sobre las relaciones de unos personajes de lo más interesantes, aquí intenta hacer lo mismo pero acaba siendo una película de gente buscando a un perro, lo que acaba por terminar bastante repetitivo y cansino.


Da la sensación en algún momento de que el director incluso siente poco cariño por sus personajes, las continuas insistencias con las ridículas visiones que uno de los personajes insiste en tener me acaban resultando terriblemente irritantes. La desconexión con el personaje de Elisabeth Moss (creo que posiblemente es la actriz a la que más difícil me resultar mirar), al que presentan como un personaje arisco, maniático e incluso repelente para que tan solo cinco minutos después la veamos completamente enamorada y actuando como una niña de mamá me parecen totalmente inverosímil. La relación de esa pareja adulta a la que dan vida Dianne Wiest y Richard Jenkins me resulta estomagantemente y el hijo de ella es un personaje que no me suscita el más mínimo de los intereses. Son tan sólo la pareja protagonista la que realmente tiene que contarme algo que me interesa, y es tan sólo cuando Keaton o Kline salen en pantallas cuando la película logra captar mi atención.

Aún así, Kasdan cuenta con un reparto de lujo, encabezado por una radiante Diane Keaton a la que sigue dando gusto ver, y un guión bastante resultón, con chistes y chascarrillos sencillos pero indudablemente eficaces que hacen el visionado de la película agradable y llevadera, aunque esto no sea suficiente como para no olvidar con rapidez un producto tan liviano como éste. Una vuelta al cine, que aunque superior a la forma de la que se marchó está muy lejos del talento que el cineasta demostró tener en sus inicios, una lástima que todos los puntos en común con Reencuentro no sean sinónimo de una obra con la misma calidad. Lo que debería haber sido un análisis sobre la soledad en la vejez se acaba por convertir, por desgracia para el espectador, en un picnic de amigos buscando a un perro perdido, una película que se resume gritando cuatro veces: ¡Freeway!.

23 de mayo de 2012

Crítica: Los Niños Salvajes

LOS NIÑOS SALVAJES



Título Original: Els nens salvatges Director: Patricia Ferreira Guión: Patricia Ferreira y Virginia Yagüe Música: Pablo Cervantes Fotografía: Sergi Gallardo Interpretes: Marina Comas, Àlex Monner, Albert Baró, Aina Clotet, Ana Fernández, Eduardo Velasco, Marc Rodríguez, Israel Frías, Julia Ibarz, Elen Kun, Pep Amores Distribuidora: Alta Films Fecha de Estreno: 25/05/2012

MALDITA GENERACIÓN

En La edad de la Ira de Fernando J. López el punto de partida era el brutal asesinato de un padre a manos de su hijo adolescente, en un ataque dónde también resultaron victimas sus propios hermanos. Desde ahí y a través de la excusa de una investigación periodística, nos adentrábamos a conocer a la generación que posiblemente sea la generación más perdida de todas, la de una permanente conexión que ha llevado a la desconexión total con sus adultos más cercanos, la que posee una sobreinformación que le ha dado a creer que tiene el poder más que en ninguna otra generación pasada. En la cinta de Patricia Ferreira la premisa es bastante similar, aunque aquí el camino se traza de una forma más acorde con su condición cinematográfica, diciéndole al espectador, con una investigación policial, que algo ha pasado desde que la película arranca, pero sin especificarle el qué, trazando poco a poco el camino hasta llegar hasta esa conclusión.

La película nos cuenta la historia de tres chavales, Álex, Gabi y Oki, amigos en la escuela y fuera de ellos, su vida vista desde afuera no parece demasiado especial, ir a clase, pasarse la tarde en el parque bebiendo y charlando y volver por la noche a ese infierno que en plena adolescencia supone la propia casa. Cada situación y cada personaje es radicalmente distinto a los de sus compañeros pero lo más importante es que el guión ata los cabos de todos los personajes secundarios también con mucho mismo, claves para conocer los pensamientos y devenir de los personajes son también sus padres y sus profesores, los cuales, pese al poco peso que la mayoría tienen en la historia (con la excepción de una consejera escolar interpretada por Aina Clotet), quedan perfectamente retratados a los ojos del espectador, capaz de verlos desde un prisma muy similar al de los chavales, porque uno de los mayores logros de la película reside en el hecho de conseguir que el espectador consiga entender por completo a esos niños que sólo son niños jugando a ser adultos.


Así sus problemas, cosas a priori insignificantes, se convierten en verdaderos dilemas existenciales, esos mismos que tan bien narraba Hughes en El Club de los Cinco (obviamente de una forma mucho más almibarada de lo que lo hace Patricia Ferreira aquí), por que por mucho que hayan cambiado la sociedad en treinta y años, los problemas y dilemas de los adolescentes de ellos siguen siendo los mismos, mostrarlos es fácil porque ya los conocemos, la necesidad de dinero, los estudios, la incomprensión por parte de los adultos, el enfrentamiento y la decepción con los padres, la necesidad de aislarse y salir del mundo, e incluso la película se atreve a tocar muy de refilón, casi de puntillas temas aún más complicados para el adolescente como la homosexualidad, un detalle que queda patente a ojos del espectador, pero que ni se menciona, ni se pasa por él más que en un pequeño esbozo y que se muestra tan titubeante sobre el papel como en la mente del personaje, una muestra de la delicada exquisitez con la que se tocan cada y uno de los temas de la película.

Pero no es la forma de poner los temas sobre la mesa, temas como digo bastante cotidianos y familiares, si no la forma de la que se explora en las reacciones y el comportamiento de los tres chavales, inspeccionando psicológicamente todos sus actos para formar así el mejor cuadro posible de la adolescencia de la generación Youtube, marcada por una atroz violencia de forma casi inconsciente. Una violencia que se desata en una oleada final que puede recordar a la reciente Tenemos que hablar de Kevin, como otra de las películas claves de esta generación. ¿Pero llega esta violencia de forma gratuita o ha estado presente toda la película? Realmente es la violencia lo que los une en primer instante, durante toda la película somos testigos de actos de violencia camuflados en forma de deporte o como simples actos vandálicos, aparentemente sin importancia, pero siempre en primer plano, algo de lo que el espectador es testigo y llega a ver como algo totalmente normal. Pero, ¿adónde llega el adolescente que no tiene forma de desfogarse de otras formas más inocentes? Y es ahí dónde nos coloca el final de la película, una estupenda forma de coronar una obra que termina con una frase terriblemente desamparadora.

Patricia Ferreira nos sorprende con un retrato cuidado y minucioso de la adolescencia actual, de sus sueños y sus miedos, hasta algo que podría llevarnos a calificarla como la Barrio de esta generación, con la diferencia de que Aranoa se centraba únicamente en muchachos marginados y con pocos medios, mientras que aquí tenemos algo mucho más global. Un cuadro trazado con mucho mimo que nunca cae en la exageración habitual en estos temas ni en el chabacanismo de series de televisión como Física o Química. Una propuesta lúcida y de lo más interesante que trata de lanzar una simple pregunta: ¿Son salvajes o simplemente son niños tratando de ser entendidos?

22 de mayo de 2012

Crítica: Cuando te encuentre

CUANDO TE ENCUENTRE



Título Original: The Lucky One Director: Scott Hicks Guión: Will Fetters Música: Hal Lindes Fotografía: Alar Kivilo Interpretes: Zac Efron, Blythe Danner, Taylor Schilling, Riley Thomas Stewart, Jay R. Ferguson, Adam LeFevre, Robert Hayes, Joe Chrest Distribuidora: Warner Fecha de Estreno: 25/05/2012

PERROFLAUTA IN LOVE

¡Qué sencillo es hacer una película romántica! Un buen casting, una historia que no peque demasiado de ridícula y hacer todo muy bonito, si encimas coges y adaptas a Nicholas Sparks no te hace falta ni pensar que es lo que quieres contar. Si todo es tan sencillo y sale tan bien, desde la fabulosa El Diario de Noa hasta incluso La última Canción, aquella con un Greg Kinnear moribundo y una Miley Cyrus echándole el lazo al hermano pequeño de Thor, ¿Por qué el señor Scott Hicks, otrora director de la brillante Shine (capten el chiste), es capaz de marcarse un truño como éste? Lo único que había que hacer es seguir el manual, pero parece que han decidido ir a contracorriente, tomando siempre las peores decisiones posibles para la película, algo que se empieza a ser visible desde su comienzo con algunas de las que posiblemente sean las peores escenas de guerra jamás filmadas, aunque no voy a negar que ver a Efron mover los mofletes a cámara lenta tiene su gracia.

La película cuenta la historia de un hippy marine americano que un buen día en medio de la guerra encuentra la foto de una mujer, y cuando va a cogerla explota una bomba junto a su pelotón salvándole así la vida. De vuelta a casa el héroe americano decide ir a buscar a su ángel de la guarda, pero cuando llega junto a ella no se atreverá a contarle la verdad, y como buen hippy trabajará en su granja adiestrando perros hasta ganar su amor a base de galantería. Ella además tiene un hijo de un matrimonio fracasado con un sheriff cabrón y algo acosador, que rápidamente congeniará a la perfección con el héroe y le acogerá como el padre que realmente le valoré.


Son muchos y demasiados obvios todos los baches con los que se encuentra la película, el primero reside en un Zac Efron, por el que un servidor siente especialmente simpatía, y con él que al tenerlo en tu reparto te aseguras un par de cosas, lo primero que será el único actor que parezca más bella que su compañera de reparto y además que con su cara de niño jamás ha pasado un mal trago en la vida, por lo que resulta totalmente inverosímil verle en el papel de un soldado traumatizado. Además su química con Taylor Schilling es totalmente inexistente, simplemente no congenian y resulta increíble creértelos como una pareja real, parece que ambos están actuando en películas distintas. Por mucho que los dos intenten sacar sus personajes hacia adelante, es imposible hacer que funcionen… ¿En qué diantres estaban pensando los directores de casting?

Su imperiosa necesidad de resultar bonita me agobia en exceso, siempre buscando ese toque sureño y otoñal que tenían las series de WB de los 90, pero acercándose más a dar la sensación de ser un telefilme de sobremesa excesivamente almibarado que contagiándose lo más mínimo de la nostalgia que hoy día generan Dawson Crece o Las Chicas Gilmore. Pero lo peor de todo es la continua sensación de que realmente no hay nada que el director te quiera contar, más allá de la suma de unas cuantas líneas de guión bastante estúpidos, unos bonitos besos en primer plano muy románticos, y un final poco sorprendente y que ni siquiera ayuda a que si para esas alturas aún queda algún espectador entregado a la película sea capaz de emocionarse.

En español la película se llama “Cuando te encuentre” pero la encuentra nada más pasar el prólogo, no sé en qué estaría pensando el traductor y si no sería más lógico haberla llamado “Al encontrarte”, pero aún así me queda la sensación de que si la película hubiera sido más fiel a lo que su título español indica y nos hubiera contado la historia de cómo este hippy perroflauta se pega un gran pateo en busca de una mujer de la que sólo conoce su rostro las sensaciones hubieran sido otras que las que esta pastelosa, ridícula y manida película acaba por dejar, y es que ni siquiera es capaz de sentirse emotiva para un chico como yo, que ya sabéis que soy un romántico.

Crítica: Men In Black 3

MEN IN BLACK 3



Título Original: Men in Black 3 Director: Barry Sonnenfeld Guión: Etan Cohen Música: Danny Elfman Fotografía: Bill Pope Interpretes: Will Smith, Tommy Lee Jones, Josh Brolin, Alice Eve, Michael Stuhlbarg, Emma Thompson, Bill Hader, Jemaine Clement, Rip Torn, Nicole Scherzinger Distribuidora: Sony Fecha de Estreno: 25/05/2012

MAD MEN IN BLACK

Diez años han pasado desde la segunda entrega de Men In Black, es cierto que la primera fue una comedia muy divertida y entretenida con incluso algún toque canalla y sobre todo una pareja protagonista con mucho feeling y de lo más carismática, pero la segunda entrega enterró todo aquello que había construido la primera parte, convirtiendo a la saga en un producto excesivamente infantil e incluso aburrido. Aunque funcionó en taquilla, lo hizo peor que lo había hecho la primera cinco años antes y parecía haber sentenciado a Men In Black por completo de cara a una nueva entrega. Pero Will Smith llevaba casi cinco años sin trabajar, aunque la popularidad del carismático príncipe de Bel Air no ha decaído lo más mínimo, desechada por completo la idea de asaltar el Oscar tras realizar con Muccino las melodramáticas y excesivamente manipuladoras Siete Almas y En Busca de la Felicidad, Smith ha decidido volver haciendo lo que mejor sabe hacer, blockbusters veraniegos en los que su carisma suponen media película, y lo más sencilla es sacar del cajón proyectos antiguos y tirar de secuelas, la primera ha sido Men In Black, pero pronto llegarán también las secuelas de Hancock y Soy Leyenda.

En esta tercera entrega de Men In Black, con un Tommy Lee Jones visiblemente mayor y no listo para estos trotes se ha optado por la opción de cambiarlo de la mejor manera posible, lo que también supone una prueba para ver si de cara a futuras entregas se podría prescindir del actor. Un viejo enemigo de K ha escapado de la cárcel y tiene el plan de volver al pasado a matar al agente antes de que éste pueda encarcelarle. J se verá obligado a volver al pasado para proteger a un joven Agente K, interpretado por un Josh Brolin que verdaderamente podría pasar por un Tommy Lee Jones en años más mozos.


Este viaje en el tiempo a los años permite a Men In Black divertirse en exceso con un montón de guiños pop, dónde destaca un hilarante momento protagonizado por Andy Warhol interpretado por el fantástico cómico de Saturday Night Live, Bill Hader. Y sobre todo para tirar en exceso por ese estilo sesentero que de nuevo vuelve a estar de moda gracias a Mad Men (al fin y al cabo los hombres de negro se pusieron el traje antes que Don Draper). Los chistes y chascarrillos, pese a no ser nada brillantes, cuentan con el mérito al menos de no abusar siempre de lo mismo y no resultar excesivamente manidos, y aunque la historia nos la conocemos con creces, Men In Black consigue capturar por completo nuestra atención durante toda la película. Curiosamente y pese a su ambientación sesentera Men In Black 3 es siempre muy fiel a su primera entrega, dejando con ello una continua sensación de ser una película muy noventera.

La película sólo empieza a flaquear ligeramente cuando se olvida por completo de su divertido sentido del humor, con un final que trata de ser demasiado épico y emotivo para el tono que tiene el resto de la película y sólo aquí se aleja de una primera entrega, y hubiéramos agradecido un final más divertido acorde con la de ésta con la ya inolvidable secuencia del coche en el túnel o el hilarante parto final. Pero es cierto que queda a la par con ella y forman un tándem divertido pese al lamentable bache intermedio. Esta tercera entrega de Men In Black consigue con creces su propósito y funciona a la perfección como un entretenimiento simple y ligero para una tarde de verano con toda la familia.

10 de mayo de 2012

Las 100 películas más grandes de la historia según Twitter


Twitter es un mundo maravilloso, es lanzar una iniciativa y un montón de gente la recoge, así que se me ocurrió preparar una lista de las mejores películas de la historia con votos de los twitteros, el resultado no podría haber sido más sorprendente, más de 170 personas llegaron a votar (Entre los que rascamos alguna mención de famosos como Dioni, Constantino Romero, los actores Carlos Ramos y Jazz Vilá, el director Pablo Aragüés o el crítico de cine mexicano Eduardo Marín), una participación que aunque pueda parecer pequeña desde luego fue un éxito rotundo. Estad atentos porque lanzaremos más iniciativas como ésta. La lista, la hemos anunciado primero en twitter, dónde hemos llegado a ser Trending Topic, gracias a todos por el seguimiento que le habéis dado, la expectación generada desde luego que no la esperaba. ¡Muchas Gracias!

Así que sin más dilación, aquí está la lista:

100 - El Indomable Will Hunting
99 - Kill Bill: Volumen 1
98 - ¡ Olvídate de Mi!
97 - El Golpe
96 - Hasta que llegó su hora
95 - Muerte en Venecia
94 - El acorazado Potemkin
93 - La Soga
92 - Toy Story
91 - Amanecer
90 - Eduardo Manostijeras
89 - El Rey León
88 - Testigo de Cargo
87 - El Paciente Inglés
86 - Vive como quieras
85 - En busca del Arca Perdida
84 - Salvar al Soldado Ryan
83 - American History X
82 - Gran Torino
81 - Hierro 3
80 - Chungking Express
79 - Magnolia
78 - ¡Qué bello es vivir!
77 - Toy Story 3
76 - Rebeca
75 - Centauros del Desierto
74 - El Hombre Elefante
73 - 8 y 1/2
72 - Wall-E
71 - Malditos Bastardos
70 - ET
69 - Zodiac
68 - El Hombre Tranquilo
67 - 12 Hombres sin piedad
66 - El Resplandor
65 - Los Siete Samuráis
64 - Carretera Perdida
63 - Los Goonies
62 - La Gran Evasión
61 - Deseando Amar
60 - Annie Hall
59 - El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo
58 - Cinema Paradiso
57 - Taxi Driver
56 - Drive
55 - Tiburón
54 - Los 400 Golpes
53 - Manhattan
52 - Matrix
51 - Matar a un Ruiseñor

9 de mayo de 2012

Crítica: Seis puntos sobre Emma

SEIS PUNTOS SOBRE EMMA



Título Original: Seis puntos sobre Emma Director: Roberto Pérez Toledo Guión: Roberto Pérez Toledo y Peter Andermatt Música: David Cordero Fotografía: Juan Antonio Castaño Interpretes: Verónica Echegui, Álex García, Fernando Tielve, Nacho Aldeguer, Mariam Hernández, Antonio Velázquez, Paloma Soroa Distribuidora: Alta Films Fecha de Estreno: 11/05/2012

HOMBRES CON CORAZONES ROTOS

Aunque Seis puntos sobre Emma es el primer trabajo largo de Roberto Pérez Toledo es fácil vaticinar que no sólo estamos ante un realizador interesante, sino también ante un cineasta con el corazón roto, sólo hace falta echar la vista atrás a algunos de sus trabajos como cortometrajista para darse cuenta de esta constante. De ese chico despidiéndose en Vuelco, a las fantasías rotas de Nuestro propio Cielo o el “te quiero” no contestado de Los Gritones hasta el caso más evidente en su último trabajo Rotos dónde manda un mensaje claro y es que siempre hay otra persona que nos enseña a romper una relación. En Seis puntos sobre Emma vuelve a haber mucho de lo ya mostrado con anterioridad, la supremacía de las mujeres en el terreno amoroso, el hombre como sexo débil de las relaciones, totalmente prostituido a unos sentimientos que la mujer controla con más frivolidad, una propuesta interesante que no se acaba de decantar nunca por la comedia o el drama y que finalmente hace de esto su hándicap más notable, porque aunque intente huir de ello nos deja la sensación de estar ante una historia ya vista.

Emma (una portentosa Verónica Echegui) tiene dos problemas, el primero apenas tiene importancia, es invidente, nada que le impida vivir una vida completamente normal. El segundo es el que hace de su existencia un problema enorme, es incapaz de amar, su soledad apenas se ve quebrantada por culpa de unas llamadas en las que rehúye de cualquier tipo de implicación, una voz anónima en un teléfono que paga por consolarla. Su única vía de escape es el quedarse embarazada, sobre todo después de que su mejor amiga haya dado a luz, esto la lleva a una obsesión, a encontrar el espermatozoide perfecto, tener un hijo, a alguien que pueda amar, a alguien que la ayude a escapar de estar sola. Por supuesto en su búsqueda, el amor llegará, el profesor de un grupo terapia, y quizá el problema vaya más allá de no poder enamorarse, y sea el de no querer implicarse emocionalmente. Una historia muy interesante, que por desgracia se pierde por manidas historias de rupturas matrimoniales que hacen que la película no acabe por llegar a buen puerto.


Pero por suerte la película no se queda en su historia principal y crea un colorido puzle de personajes secundarios que son los que convierten en los verdaderos protagonistas robando todas sus escenas. Empezando por el grupo de apoyo, dónde una serie de personajes con distintas minusvalías se reúnen para tomarse, al igual que la película, todos sus problemas con mucho humor. Allí las pequeñas historias son las que acaban fascinando por completo al espectador, la de esa lesbiana sorda que conoció a un chico por internet, la del genial Riky, un chico retrasado que se enamora de la única persona del grupo a la que no ve ningún problema visible, o la de una parapléjica que se enamora de un gigoló, una historia en la que posiblemente se debería haber profundizado mucho más por el alto interés que genera sobre el espectador.

Pero si un personaje resulta fascinante en Seis Puntos Sobre Emma es el personaje interpretado por Fernando Tielve (quizá el único de los errores de casting), un enamorado silencioso, viviendo en los espacios oscuros que la ceguera de la protagonista le ofrece, tratando de conquistar un amor que sabe inquebrantable y haciendo cualquier cosa que la pueda llevar hasta ella por rastrero que pueda resultar, aunque se quede en simple venganza cuando no ve que no puede conseguir más. Puede que se refieran a él como bohemio, pero realmente la figura del personaje reside más en la de un espectral caballero del medievo, un completo perdedor luchando por un amor que convierte a todo aquel que se acerca en una persona destruida.

Pese a que sobre todo hacia su recta final Seis puntos sobre Emma se desinfle resultando mucho más típica de lo que en primera instancia pretende ser, no deja de ser una propuesta más que interesante, una película de hombres con corazones rotos en un mundo dominado por una mujer completamente perdida y sí, ciega, cegada completamente, por que quizá sea ese realmente el colmo de un ciego. Roberto Pérez Toledo es otro de esos muchos nombres a tener en cuenta en la larga cartera de cineastas españoles que en estos últimos años están empezando a surgir, salidos de proyectos tan interesantes como NoTodoFilmFest, su ópera prima cumple como tal, pero de cara a nuevos trabajos habrá que exigir sin duda un poco más.

8 de mayo de 2012

Crítica: Sombras Tenebrosas

SOMBRAS TENEBROSAS



Título Original: Dark Shadows Director: Tim Burton Guión: Seth Grahame-Smith Música: Danny Elfman Fotografía: Bruno Delbonnel Interpretes: Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Eva Green, Jackie Earle Haley, Jonny Lee Miller, Chloë Grace Moretz, Bella Heathcote, Gulliver McGrath, Christopher Lee, Ray Shirley, Alice Cooper Distribuidora: Warner Fecha de Estreno: 11/05/2012

LAS AVENTURAS Y DESVENTURAS DE UN VAMPIRO HIPPY Y UN CINEASTA INSEGURO

Dicen que haces un buen principio, un buen final, y la gente puede olvidarse de todo lo demás, Tim Burton parece querer aplicarse esto en su última película, el problema es que Burton siempre ha sido más un creador de contenido que de grandes finales, quizá lo más cercano a la épica que tenga sea el descacharrante final de Mars Attacks al sonido de Indian Love Call, no, ese no es el terreno de Burton y aunque Sombras Tenebrosas empieza a y arranca muy bien, no es suficiente para olvidar todo lo demás, un desarrollo de la historia bastante torpe, por momentos aburrido (es fácil incluso echarse una siesta, no se preocupen, si se despiertan a tiempo no se perderán nada en absoluto) y que desde luego nos hace añorar obras mayores de Burton.

Sombras Tenebrosas no es una mala película tampoco, está claro que es una de las películas más flojas de Burton, pero aún así es claramente superior a obras como El Planeta de los Simios o Alicia en el país de las maravillas, es incluso disfrutable durante su visionado, pero el problema es que tiene un efecto burbuja que se diluye rápidamente tras terminar de verla. Quizá el primer problema de la película venga a raíz de Alicia, allí, un Burton totalmente excedido acababa por hacer todo tan histriónico e insoportable que el resultado fue tan nefasto como todos tuvimos la desgracia de comprobar. Es posible que los comentarios que se vertieron sobre ella hayan hecho que Burton se mostrase mucho más inseguro de cara a este nuevo proyecto y que pese a que lo pedía a gritos haya decidido no llevarla a su terreno. Podríamos estar hablando de la primera película de vampiros del director gótico por excelencia, pero por el contrario nos encontramos una película muy poco Burtoniana que podría haber dirigido cualquier otro realizador sin que hubiera muchas diferencias, una decisión bastante incomprensible y que no beneficia para nada a una película que se nota carente personalidad.


Pero pese a todo Sombras Tenebrosas si es una película disfrutable, se puede ver con su agrado y disfrutar, su tendencia hacia la comedia es agradable y no excesiva, el traer a Barnabas dos siglos después tampoco hace que la película se exceda en los chistes sobre los cambios, y se gusta a sí misma como un homenaje al despiporre hippy y roquero de la década de los 70, llegando a su cúspide con la anunciada presencia de Alice Cooper. Su prólogo dicta sentencia, interesa y ya sienta las cartas sobre la mesa de que Sombras Tenebrosas no será una comedia, su final es bastante divertido, pero aún así todo eso se siente excesivamente escaso, no hay sensación de una constancia, de querer pretender hacer algo que vaya más allá de ser un bonito envoltorio tristemente vacio. Ni siquiera el redescubrimiento de una radiante Michelle Pfeiffer, una exuberante Eva Green, o un Johnny Depp que nunca defrauda aunque su personaje se parezca más al Conde Draco de Barrio Sésamo que a un personaje de la factoría Burton son suficientes para hablar de una buena película.

No son justos tampoco los comentarios vertidos a un Burton que se fue, es cierto que Alicia en el país de las maravillas fue un gran tropiezo y lo que es peor, tampoco se ha acabado de levantar con Sombras Tenebrosas, pero Burton siempre ha sido un cineasta bastante irregular, y que ha ido alternando proyectos más personales con otros mucho más mediáticos a los que ha sabido aplicarles en mayor o menor medida su propio sello. Precisamente el no acabar de plantar su sello en estas Sombras Tenebrosas es lo que más lamentamos, una película anodina y en tierra de nadie. Una familia Addams sin cafeína, una película dónde se juntan vampiros, brujas y fantasmas y ninguno consigue ser especialmente atrayente. Como un chicle, Sombras Tenebrosas se disfruta durante su visionado, pero una vez que lo escupes, no deja ninguna huella.

7 de mayo de 2012

Crítica: Infiltrados en Clase

INFILTRADOS EN CLASE




Título Original: 21 Jump Street Director: Philip Lord y Chris Miller Guión: Michael Bacall y Jonah Hill Música: Mark Mothersbaugh Fotografía: Jonah Hill, Channing Tatum, Ellie Kemper, Ice Cube, Brie Larson, Rob Riggle, DeRay Davis, Dave Franco, Jake Johnson, Johnny Depp Distribuidora: Sony Fecha de Estreno: 11/05/2012

POLIS DE GUARDERIA

Desconozco la serie Jóvenes Policías (21 Jump Street) que sirvió como pasaporte a la fama a Johnny Depp y de la que acabo renegando, pero dudo mucho que en su paso a la gran pantalla haya conservado algo más que su simplona trama, un grupo de policías infiltrados en un instituto como alumnos. Aún sin conocer la serie original si es fácil acordarse del tono de otras series policiacas de la época desde Pacific Blue a Ley y Orden y viendo un par de fragmentos por Youtube podemos darnos cuenta de que estos Jóvenes Policías iban seguían un camino bastante similar. Por suerte en su salto al cine, pasa de recuperar aquel tono que ya tiene un sabor bastante rancio y al que le cuesta funcionar como hemos visto en las adaptaciones de Los Ángeles de Charlie al cine y televisión y que a la hora de renovarse parecía dejar la única opción de convertirse en una típica y simplona cinta de acción que corría también el peligro de acabar siendo tan ridícula como S.W.A.T. la adaptación de Los Hombres de Harrelson. Pero aquí sorprendentemente la vía tomada ha sido totalmente distinta, muy radical, sorprendente pero sobre todo efectiva: Convertirse en un parodia de la propia serie a la que adapta.

En un abrazo entre el pasado y el presente, que bien podría encarnarse en las versiones televisivas y cinematográficas de la película, los protagonistas, dos torpes policías recién licenciados, tienen que volver al instituto siete años después de salir de él. Las tornas han cambiado, el popular ya no es el guapo y melenudo deportista, el héroe a admirar está en las calles, en el movimiento ocupa de Wall Street, el popular es aquel que se preocupa del medioambiente y que sueña con estudiar en una buena universidad, con una generación youtube en la que se ha erradicado la figura del deportista pasota, se encontrarán en su primera misión con el problema de un mundo que ha cambiado por completo y dónde cada uno le tocará representar un papel completamente nuevo.


Infiltrados en clase se convierte en una de las comedias más descacharrantes que nos han llegado a las salas de cine en esta primera mitad del año, hace de la parodia su razón de ser, riéndose de sí misma en todo momento, punto por el que consigue adelantar sin duda a otras comedias recientes como puede ser la saga Resacón en las Vegas o Supersalidos. Autoconsciente en todo momento de lo que no quiere ser y sabiéndose acercar a ello con el mejor chiste posible como en esa fantástica persecución por la carretera. Por supuesto que también tira por la exageración con una excelsa brillantez en ciertos momentos, como el hilarante momento en el que ambos protagonistas se deben enfrentar a los efectos de una droga, con además una fantástica estética retro que va desde los 8 pixeles hasta un surrealismo con toques Hensonianos. Y sin olvidarse de un fantástico (aunque desgraciadamente desvelado) homenaje en su clímax final que se convierte en el punto cumbre de la obra y que acaba de cerrar por completo ese abrazo entre la versión televisiva y la cinematográfica.

Podríamos tildar a Infiltrados en Clase de una grata sorpresa sin lugar a dudas, su sentido del humor avanza más allá del brutal gamberrismo impuesto en esta década por Judd Apatow y crea una mezcla electrizante con una parodia más cercana a la ZAZ o a las comedias británicas de Edward Wright, de hecho son muchas las similitudes que podemos encontrar a la cinta con Arma Fatal, que a las actuales “movies” americanas de Friedberg y Seltzer y muchísima nostalgia ochentera, con una fuente inagotable de referencias. Además ayuda mucho para disfrutarla la química derrochada por su pareja protagonista, ambos sorprendentes y radicalmente divertidos. Infiltrados en Clase es sin duda una de las comedias más divertidas y desenfrenadas del año, y desde luego será difícil verla sin acabar riendo a mandíbula batiente.

3 de mayo de 2012

Crítica: Safe

SAFE




Título Original: Safe Director: Boaz Yakin Guión: Boaz Yakin Música: Mark Mothersbaugh Fotografía: Stefan Czapsky Interpretes: Jason Statham, Catherine Chan, Robert John Burke, James Hong, Anson Mount, Chris Sarandon Distribuidora: Aurum Fecha de Estreno: 04/05/2012

¡VIVA EL CINE DE HOSTIAS!

Lo primera pregunta que recibí sobre la nueva película de Jason Statham fue: ¿Sale sin camiseta? Sí, ni me preguntaron de qué trataba, ni siquiera un escueto ¿Mola? No, el asunto importante eran los pectorales del señor Statham, un signo visible de la evolución de la sociedad que ha dejado de lado el “cine para hombres” y “cine para mujeres” por que pese a que el señor Statham es posiblemente el último resquicio que queda de las estrellas de acción ochenteras, el último Stallone en pie (al menos con pectorales firmes), las hostias ya nos gustan a todos, porque las hostias molan mucho, ¿o no?


No voy a explayarme mucho hablando de Safe, realmente hay poco de que hablar, hay chinos, hay negros, policías y políticos corruptos y todos quieren a una niña que tiene una clave. Pero la han cagado, por cuestiones del destino la protegerá Statham, ¿lo que pasa? Hostias, hostias, tiros, hostias, persecuciones, hostias, hostias, hostias, tiros, y un cojón de frases lapidarias. Safe hace de su sencillez su arma más fuerte, se conoce a sí misma y tira por completo a la exageración, al disparate, a la pura diversión. Se despendola del todo, flipándose del todo, sin ningún tipo de tapujo. Lo más interesante de Safe, es que pese a alguna referencia bastante contemporánea, como el homenaje a la saga Grand Theft Auto, con un hilarante robo de vehículo incluido, nunca niega que su punto de mayor referencia está en el cine de acción de los 80, la película quiere pertenecer a esa serie B chusca pero tan divertida y que tan poco se tomaba en serio y Statham prefiere ser un Stallone, Seagal o Van Damme antes que un héroe de acción con cara bonita.

Cierto que queda poco del Boaz Yakin que debutó con la muy interesante Fresh, metido de lleno en las fauces del cine comercial, aún así se puede ver aún algo de aquel interesante realizador sobre todo en el comienzo de la película, con un montaje paralelo y largas secuencias, pero siendo justos tampoco hay mucho más dónde rascar. Pero eso Safe no hace de Safe una película mala, es justo lo que se propone, un gran divertimento, nada serio, cargado de violencia tanto verbal como física, consciente en todo momento de sus limitaciones y sin ninguna intención de tratar de ser más de eso, cine lleno de testosterona en estado puro, y lo que es más importante, con un regustillo a película de los ochenta que hace de ella todo un caramelo nostálgico. Ser macho y no disfrutar con Safe es imposible y si eres hembra que sepas que hay pechos ¡Y SIN DEPILAR!